CONFLICTO ENTRE EL IMPERIO Y EL PAPADO:
Durante el siglo X
Europa está dividida entre diversos territorios o reinos, gobernados por
monarquías germánicas. Otón I restaurará el Imperio en el 962 , que estaba
compuesto por dos reinos: La lotaringia, y el reino Teutónico de la Francia oriental, además del reino de
Italia que comprendía el norte y el centro de la península itálica. Se
proclamará Imperio Romano desde este siglo X.
El emperador,
controlaba la elección de obispos en sus territorios, buscando así personas de
su colaboración. Roma deseaba que los laicos, no tuvieran poder dentro de la
iglesia, por lo que estimarán que solo el cabildo catedralicio y el Papa podían
elegir obispos, y nunca los reyes. El papa Gregorio VII cuando llega al poder
en 1073, estará dispuesto a terminar con lo que se ha llamado querella de las
investiduras (ningún rey puede investir un obispo) dando comienzo a una serie
de enfrentamientos entre la cristiandad europeo por sus poderosos (Papa y
emperador) Comenzando la Reforma gregoriana, con una defensa a ultranza de la
autoridad del papa sobre los asuntos de moral cristiana. En la península
Ibérica no hubo oposición a esta reforma.
GREGORIO VII
A pesar del concordato
de Worm de 1122, una especie de tregua a partir de varios principios: La
elección de los obispos era libre, pero el rey tenía ciento derecho de
supervisión, los derechos del emperador se limitan solo a Alemania, nunca a
Italia. Prácticamente no se soluciona nada, y dará pie a nuevos conflictos.
Sin embargo, otro
emperador, en este caso Federico I barbarroja elaborará la teoría del Dominum
Mundi, donde se pretendía la hegemonía del Emperador sobre la crsitiandad, el
sacro Imperio Romano Germano, se hacía ver como heredero del Imperio carolingio
que creo Carlo Magno, y a su vez del Imperio Romano de los cesares. El
emperador se hacía ver con la autoridad política en la tierra, y como el
defensor de la cristiandad. Pero diversos enfrentamientos contra las tropas que
había reunido el papa, le llevarán a la derrota en Legnano 1176. Momento que
utilizará el Papa para proclamarse como el único que puede dictar sentencias en
apelaciones eclesiásticas.
FEDERICO II
¿Por qué hacer referencia a la lucha entre el papado y el imperio? Porque, estamos viendo claramente una lucha, una guerra abierta por territorios, regiones, que no se establece por la fe... Puesto que no hay para nada una idea del BIEN común cristiano, si no, todo lo contrario... hay un enfrentamiento por el PODER TEMPORAL... Es decir, esa debate entre el papa (poder espiritual) y el emperador (poder temporal) se mezclan:
- Yo como papa soy la máxima representación de Dios en la tierra...y toda la cristiandad ha de obedecerse...
- Yo como emperador soy el máximo baluarte en defensa de la cristiandad en la Tierra, soy la espada de Dios, y por ello todos me han de obedecer...
EL TERROR DEL AÑO MIL:
El año mil
despierta resonancias de terror, como si la muerte con su macabra danza
obligara a todos a seguirla hacia la nada, a ello contribuyen las devastadoras
incursiones de magiares, normandos y musulmanes.
El texto del
apocalipsis predecía que a los mil años de la caída de Satanás al abismo, el
demonio volvería para extraviar a las naciones y a los hombres. Después el
fuego descendería del cielo y acabaría con la humanidad. Ahora bien, más allá
de estos temores y expectativas, la vida expectativa, en los templos, monasterios
o iglesias, estaría jalonado por las horas canónigas, y el calendario anual se
establecería a través del calendario agrícola estacional. Es decir, no ocupó
tanto espacio en los pensamientos de las gentes del a época (el campesino
seguiría arando, el guerrero seguiría combatiendo y gran parte de los clérigos
seguirían rezando)… sin embargo, sí llegaron a motivar diversas teorías a los
ilustrados, a aquellos que más habían
intentado descifrar y comprender el apocalipsis. Por lo que la llegada del año
mil, y del siglo XI, albergará una época
de temor infundada por algunos clérigos agoreros, pero también una época de
esperanza.
El año 1000 no
era un tiempo preciso para las gentes que lo vivieron, mil significaba, algo
así como un tiempo muy largo, los mil años de felicidad que comentaba el
Apocalipsis de San Juan, que todos buscaban, y que significaría el retorno de
Cristo. Es decir, tanto el Apocalipsis,
como muchos beatos, son libros o pasajes ambiguos, puesto que hay una parte de
tragedia y temor… pero para terminar en algo celestial, la llegada de dios.
Como ejemplo podemos citar, la destrucción del Jerusalén terrestre, lugar que
ya empieza a ser ansiado por la cristiandad.
Pero también se desarrollan mensajes positivos, incluso a aquellos que
no creen, para los que habrá nuevos cielos y nuevas tierras.
“Annus horribilis o annus mirabilis”
Se conoce como Los Beatos a
los manuscritos de los siglos X y XI,
más o menos abundantemente ilustrados, donde se copian el Apocalipsis de San
Juan, y los Comentarios sobre este texto redactados en el siglo VIII por
el Beato de Liébana. Escribió los Comentarios al Apocalipsis de San Juan
(Commentarium in Apocalypsin), en el año 776. Diez años
después, en el 786, redacta la versión definitiva. En
esta versión pretende hacer frente a la crisis por la que pasaba la Iglesia en
aquellos años e intenta demostrar que está en posesión de la traditio sobre
la llegada y predicación del Apóstol Santiago en España.
Para ello se basa en ciertos escritos del libro Breviario
de los Apóstoles.
BEATO DE LIÉBANA (786)
Un apocalipsis es un "descubrimiento" del futuro, revelado a
un alma y transcrita bajo
una forma poética más o menos críptica. Es un discurso escatológico. Se
calificaron los Apocalipsis de "Evangelios de la Esperanza", ya que
anuncian a poblaciones martirizadas que el mal histórico consigue una felicidad
eterna. El texto parece generalmente oscuro a los que no están iniciados en la
cultura bíblica: destinado a los creyentes y a ellos sólo, hace referencia a la
Historia Santa y a libros proféticos del Antiguo Testamento. Es pues una
concepción de la Historia destinada a mostrar a los que sufren cómo el Bien
Supremo se encontrará al término de una marcha históricamente necesaria a
través del Mal.
APOCALIPSIS DE SAN JUAN
Las
doctrinas heréticas del milenarismo, las tres edades de Joaquim de Fiore:
Joaquim de Fiore
(1135-1202) será un monje cisterciense que se formará en filosofía y teología,
siendo uno de los grandes expertos de la época, tendrá una concepción histórica
de la religión, y tratará de que sean los monjes quienes ayuden al pueblo a
hacerlo. Establecerá una teoría, de las tres Edades, entroncando la historia
del hombre con la religión:
JOAQUIM DE FIORE
La
primera de las tres edades es la que se desarrolló bajo la soberanía de la ley,
cuando el pueblo del Señor, provisionalmente y todavía niño, servía bajo el
dominio de las fuerzas de este mundo, incapaz de alcanzar la libertad de
espíritu en tanto no llegase el que dice: Cuando el hijo de dios haya liberado,
seréis verdaderamente libres.
Esta será la Edad del
Padre, que abarcaba desde la creación hasta el nacimiento de Jesús. Es una edad
dominada por el miedo, el castigo, el sufrimiento y el desconocimiento.
La
segunda edad comenzó con el evangelio y permanece hasta ahora en la libertad al
menos, por relaciones al pasado pero no el libertad con relación al porvenir.
Así lo dice le apóstol: ahora conocemos y profetizamos parcialmente, pero
cuando venga lo que es perfecto, lo parcial será anulado.
La segunda será la Edad
del Hijo, donde se encuentra la verdadera fe, y sus protagonistas son los
sacerdotes, que guían al pueblo hacia dios.
El
tercer estado o edad comenzará a final de siglo, no bajo el velo de la letra,
sino en la plena libertad del espíritu, cuando, una vez anulados y destruido el
pseudo evangelio del hijo de la perdición y de sus profetas, los que quieran
enseñar la justicia a las masas sean semejantes al esplendor del firmante y
como estrellas siempre eternas.
La Edad del Espiritu Santo, comenzará con el milenio, es una
edad donde domina la fraternidad en Cristo. Joaquim de Fiore dice que
todas las épocas tienen la misma duración, a pesar de que el antiguo Testamento
no diga nada de los años que dura cada etapa, Fiore trata de poner años, a las
generaciones que hay entre Adán y Jesús, multiplicará 42 (que son las
generaciones que atestigua la Biblia que hay entre Adán y Cristo) por 30,
que establece como la media de años que dura una generación. La suma total le
daba 1260.
Siguiendo la teoría ese año, después del nacimiento de
Cristo, se encontraba muy cerca, Fiore morirá en el 1202, sin dejar claro que
representaba esta tercera etapa, por lo que mucha gente viéndose cerca
del paso a la nueva tercera etapa, comenzará a hacer penitencias extremas como
las flagelaciones etc etc. Cuando la profecía no se cumplió, otros autores
empezaron a aplazarla, sumando además de estas cantidades, la edad de Cristo o
ampliando el número de años por generación.
LIBER FIGURARUM (Todas las épocas tienen la misma duración: 42 x 30 = 1260 )






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